A veces, las palabras esconden tesoros que olvidamos con las prisas del día a día. Si nos detenemos un momento y buscamos el origen de la palabra sonrisa, viajamos hasta el latín subridere. Ese prefijo «sub-» significa «por debajo», y «ridere», reír. Una sonrisa es esa risa sutil que nace desde lo más profundo; un gesto que ilumina el rostro antes incluso de que brote la carcajada.
La ciencia nos dice que sonreír es, posiblemente, el regalo más grande que podemos hacerle a otra persona. Gracias a las llamadas neuronas espejo, nuestro cerebro está programado para devolver la sonrisa que recibe, generando bienestar instantáneo y reduciendo el estrés de quien tenemos enfrente. Sonreír no solo nos hace sentir mejor a nosotros, sino que tiene el poder de transformar el estado de ánimo de los demás.
Para nosotros, Carmen y Josetxo, esta conexión es el corazón de nuestro proyecto. Casa Rural Betraunea no es un edificio nuevo; es la casa de la familia de Josetxo aquí en Sunbilla. Siendo él de aquí y yo de la vecina Santesteban, conocemos bien el valor de nuestras raíces. Por eso, decidimos remodelarla con nuestras propias manos y mucho cariño, respetando su esencia pero dándole un toque personal. No buscábamos solo rehabilitar una casa, sino crear un espacio generador de felicidad.
Un refugio diseñado para el disfrute
Nuestra idea siempre fue clara: transformar este hogar familiar en una experiencia completa donde la desconexión sea real. Hemos volcado nuestra ilusión en diseñar rincones pensados para que cada minuto sea especial:
Diversión sin límites: Nuestra sala de juegos es el lugar perfecto para los piques sanos y las risas compartidas; incluye además un rincón infantil diseñado especialmente para que los más pequeños tengan su propio universo de fantasía.
Aire libre y relax: El jardín con piscina se convierte en el centro de la vida en verano, complementado ahora con nuestro nuevo parque exterior infantil, pensado para que jueguen y exploren con total libertad.
Un capricho para los sentidos: La joya más reciente es nuestro spa nórdico exterior. Ubicado en un lugar elevado y privilegiado del jardín, permite relajarse bajo el cielo en cualquier época del año. Un enclave único para observar las aves que visitan el río Bidasoa de día y un maravilloso observatorio de estrellas al caer la noche. Pura magia los 365 días del año.
Momentos de siempre: Esos espacios que invitan a la calma, como la zona de barbacoa para las brasas compartidas o nuestro salón con ese fuego bajo tan único, que parece detener el tiempo cuando el frío aprieta fuera.
Nuevos horizontes: Estamos muy ilusionados con nuestro nuevo salón polivalente panorámico. Un mirador espectacular al río Bidasoa equipado con pantalla de gran formato y coffee corner. Un espacio camaleónico que se adapta tanto a una confortable sala de cine como a jornadas de formación, reuniones de empresa o dinámicas de team building en un entorno inspirador. Además, este salón nace con la vocación de ser un punto de encuentro y altavoz del talento y emprendimiento local, un rincón donde bullen las ideas y del que muy pronto os daremos más detalles… estad atentos porque promete ser algo muy especial.
El lujo del tiempo compartido
En Betraunea, los espacios son amplios porque sabemos que las mejores cosas de la vida ocurren cuando nos juntamos. Queremos que familias y amigos se sientan «de vacaciones de verdad», compartiendo charlas interminables y cenas sin prisas.
Nuestra misión es que adultos y niños encontréis aquí vuestro propio paraíso particular. Que la rutina se quede fuera y que, al cruzar nuestro umbral, solo haya espacio para ese tiempo de calidad que tanta falta nos hace a todos.
«Betraunea es nuestra herencia familiar transformada en vuestro lugar de descanso. Un espacio donde cada rincón está pensado para que te lleves, al menos, una sonrisa nueva a casa.»
Os esperamos con los brazos abiertos en la que siempre ha sido nuestra casa, y que ahora, deseamos que sea la vuestra.
Carmen y Josetxo


